jueves, 31 de diciembre de 2015

miércoles, 30 de diciembre de 2015

UNA 13 EN ÓBIDOS - PORTUGAL

En Portugal, en el distrito de Leira, donde antaño fue lugar de descanso de reyes y reinas, se encuentra la pintoresca villa medieval de Óbidos.
Su historia se remonta a la época romana, y su nombre deriva del latín y significa "ciudad fortificada"



Recorriendo las calles adoquinadas de su casco antiguo, resguardadas por la muralla, llegó a transportar a Carmen Guinea a través de siglos de historia.
Allí, ella encontró esta puerta nº 13, entre sus pintorescas casitas, pintadas de colores y adornadas con buganvilias  que trepando hasta lo alto de sus tejados cubiertos de tejas rojas, decoran las calles de este simpático pueblo.

Esto de tenerle cierto temor al número 13 ya viene desde tiempos remotos, pues antes de la venida de Nuestro Salvador ya existía el miedo por ese número.
Hesiodo, en su maravilloso "Los Trabajos y Los Días" hace referencia a la fatalidad del número en cuestión, se prohibía la siembra en días 13.

martes, 29 de diciembre de 2015

PUERTA 13 EN "LA VILLA VERMELLA - PRADES

La villa de Prades, conocida como "La VillaVermella" (el pueblo rojizo) está situado en la Sierra de Prades, en la comarca del Baix Camp en Tarragona.



Sus casas y su iglesia están construidas con piedras de arenisca de color rojizo, como estas del nº 13 que Mariona Rifa Bonells me ha enviado.
En una de ellas se puede apreciar un trozo de la bandera catalana.

lunes, 28 de diciembre de 2015

PUERTA 13 ENTREABIERTA - CENICERO


Otra de las cosas que he encontrado relacionado con la superstición al número 13, es que también, y es una rara coincidencia que en las cartas del tarot, el número XIII este dedicada a la Muerte.

DOS TRECES EN ARENZANA DE ABAJO

Puertas 13



En el termino de Arenzana de Abajo se encontró el "Milenario de Arenzana" testigo de la proximidad del municipio a la Vía Romana, y se encuentra en el Museo de Nájera.

 Estas son las puertas con el nº 13 que encontré recorriendo las calles de Arenzana de Abajo, se está convirtiendo en una tarea muy difícil, ya que me estoy encontrando con el hecho de que la mayoría de ellas no tiene el número. Nunca me había fijado en ese detalle, pero ahora me he dado cuenta de que algunos  prefieren no tener el número puesto y me pregunto si tiene algo que ver, con el hecho de que dicen que este número da mala suerte. En Estados Unidos tampoco tienen la planta nº 13 en la mayoría de hoteles. Descubrí ese detalle al llegar a vivir a Perú, al principio en Lima estuve hospedada en un hotel, y en el ascensor no estaba el número 13 lo pregunté y me dijeron que no existía esa planta ya que da mala suerte.

domingo, 27 de diciembre de 2015

PUERTA 13 DE DAROCA - TERUEL

Pintada de Azul

La puerta de hoy nos la manda Mariona Rifá Bonells, se trata de una puerta 13 del pueblo aragonés de Daroca. Pueblo por el que he pasado muchas veces, ya que la carretera nacional que va desde Valencia a Zaragoza lo atraviesa. Aunque también tengo que decir, que desde que han construido la nueva autovía, ya no he vuelto a pasar por él. 
Es un pueblo amurallado, con un barrio de la judería que guarda en su interior edificios renacentistas. También cuenta con algunos edificios destacables como el palacio de los Luna, del siglo XV, la Colegiata de Sta. María, la iglesia de San Miguel, la de San Juan Bautista, y otra dedicada al culto de Santo Domingo de Silos.  



PUERTAS 13 DE CASTELO DE VIDE EN PORTUGAL

Castelo de Vide es una villa portuguesa del distrito de Portalegre, lo más destacable de este pintoresco pueblo es el burgo medieval, el castillo, el fuerte de San Roque, las murallas que rodean el pueblo, la judería, la sinagoga medieval y las puertas y ventanas ojivales de los S. XIV a XVI
Estas fotos me las he enviado Carmen Guinea, en el mes de septiembre estuvo visitando varias ciudades de nuestra vecina Portugal, entre ellas Castelo de Vide y sabiendo de mi blog, fotografió puertas con el nº 13 en cada una de ellas, algunas ya hace un tiempo que os las mostré.
Carmen me dijo, que le había costado mucho encontrarlas, que en muchos sitios eran horrorosas, en otros les habían quitado el número, cosa que le llamó la atención y en otros sitios se saltaban este número aposta.



En este pueblo que está considerado como monumento nacional, sus calles empinadas, bordeadas de viviendas en su mayoría pintadas de blanco, hacen destacar el color rojo de las tejas en sus tejados.

sábado, 26 de diciembre de 2015

PUERTA 13 EN SANTES CREUS - Tarragona


Puerta 13 situada en la plaza del pueblo de Santes Creus en Tarragona. La foto es de Salix, y la hizo el pasado otoño, cuando estuvo visitando su famoso Monasterio de Santes Creus, si queréis conocerlo pinchar en el enlace y en él veréis las imágenes e información, que también él me mandó. 

Otoño en Santes Creus 

viernes, 25 de diciembre de 2015

UNA 13 DE SOTO EN CAMEROS

Esta foto de una puerta con el nº 13 me la ha enviado Arturo, aunque para mi siempre será Vialactea, ya que así le conocí cuando coincidimos colgando fotos por el ciberespacio. Pero también os tengo que decir que he tenido la suerte de conocerle en persona, fue muy emotivo, parecía como si fuésemos amigos de toda la vida, nos dimos un abrazo que así lo demostró.

Él es un gran entendido en el tema de la fotografía, y ha sido un gran maestro para muchos de los que solemos compartir el mismo espacio en la web, dándonos consejos y también muchas veces criticándonos. "Que si no está bien centrada, que el horizonte nunca debe de quedar en el medio de la foto, que mejor hubiese quedado sin estar torcida". Cosa que todos hemos agradecido y, así se lo hemos hecho saber, pero no sólo nos ha criticado, también nos ha puesto un 10 cuando la foto ha salido bien.

El tema de la fotografía siempre me ha gustado, pero reconozco que no se mucho de la técnica, yo saco la máquina, disparo y ya está. Pero desde que empecé a colgar  fotos, he aprendido mucho y he seguido los consejo que él me ha dado. Hasta el punto de que muchas veces cuando estoy fotografiando pienso en él, mi marido a veces se impacienta cuando me ve fotografiando y yo le contesto. "Espera, que si no Vialactea me va a decir que no he puesto bien el horizonte, o no la he centrado" Desde aquí te agradezco todos tus consejos



Puerta decorada con macetas de colores en el pueblo riojano de Soto de Camero

PUERTAS 13 DE LEZA


Pertas Nº 13 del pueblo alavés de Leza 

Todo lo que quieras saber sobre este pueblo lo encontrarás aquí 

jueves, 24 de diciembre de 2015

PAPÁ NOEL HA DEJADO UNA PUERTA DE CASTELLET



Mariona Rifá Bonells, me comenta que su amiga, Araceli Tomàs, le ha enviado, la foto nº 13 que fotografió para mi.

Me cuenta que las hizo en el pueblo de Castellet. Pueblo que cuenta con un castillo muy característico, que, a su vez, le da el nombre. Este municipio pertenece a la comarca de l'Alt Penedès, en la provincia de Barcelona. Se encuentra en la orilla del embalse de Foix. Sólo tiene unos 2.000 habitantes.

Ya ves, ya tienes otra colaboradora...

¡Feliz Navidad y Buenas Fotos!


Aquí está la puerta Nº 13

miércoles, 23 de diciembre de 2015

UNA PUERTA 13 NAVIDEÑA - PI



Mariona Rifá Bonells fotografió esta puerta en el pueblo de Pi (término municipal de Bellver de Cerdanya), desde donde puede verse un Pirineo ya muy nevado y con imágenes de postal navideñas.

Belén Viviente 

PUERTA 13 DEL PUEBLO VASCO DE NAVARIDAS


Callejeando por el pueblo vasco de Navaridas, capté con mi cámara esta puerta Nº 13, cuya puerta se 
encontraba cubierta por una cortina, para evitar el paso de las moscas, costumbre muy arraigada en muchos de nuestros pueblos en la época de verano.

martes, 22 de diciembre de 2015

PUERTAS 13 DE SOJUELA



Todavía se olían los restos de unas brasas, en esta peculiar y original parrilla, cuando pasé por delate de esta puerta 13 del pueblo de Sojuela. Supuse que algún vecino asó unas chuletas la noche anterior.
¡Debieron estar deliciosas!

El 13 pintado sobre ella, una característica de este pueblo


lunes, 21 de diciembre de 2015

NAVARRA - Puertas 13


En Estella una de las más bellas ciudades navarras.



Núcleo íntimamente ligado a las peregrinaciones jacobeas, donde podrás disfrutar de sus interesantes monumentos medievales.

Todos descansan en la hora de la siesta, en el pueblo navarro de Genevilla.

UNA 13 DE SANT PRIVAT d´en Bas - Gerona


Puerta rústica nº 13 del pueblo de Sant Privat d´en Bas, pueblo gerundense situado en el valle d´en Bas, valle que pertenece a la Comarca de la Garrotxa. 

La foto es de M Tresa Cerveró y la hizo cuando visitó este pequeño pueblo, que cuenta con unas bonitas rutas para los amantes del senderismo y de mountain bike en el valle d´en Bas.

domingo, 20 de diciembre de 2015

PUERTAS 13 DE COÍMBRA EN PORTUGAL

Hoy os muestro una puerta 13 de la tercera ciudad más grande de la zona central de Portugal, que hubo un día en el que fue la primera capital de país y hoy en día es el hogar de una de las mas antiguas Universidades de Europa. "La muy conocida y famosa "Universidad de Coímbra".

Y, gracias a la existencia de dicha universidad, en dicha ciudad es frecuente ver grupos de estudiantes por sus sinuosas, estrechas y empinadas callejuelas.

La ciudad de Coímbra está dividida en dos zonas distintas La Baixa, cerca del río Mondego, donde se encuentra la mayor parte de la actividad comercial.



Y la Alta, que es la parte más antigua, a la que se accede a través del Arco de Almedina, puerta que trae recuerdos de la ocupación árabe, pues "Medina" quiere decir ciudad en árabe.



Caminando por sus estrechas y empinadas calles de dicha ciudad, mi amiga Carmen Guinea fotografió estas puertas con el Nº13.
Me cuenta que le ha costado mucho encontrarlas ya que en muchos sitios eran horrorosas y en otros les habían quitado el número.
Sá que el hecho de haber estado buscando puertas con el Nº 13 se convirtió en una meta y también en una diversión para ellos, durante todo su recorrido por algunas de las ciudades de nuestra vecina Portugal. 



La prueba está aquí, Faustino tapando una de las puertas con el Nº13 que según él era horrorosa.
Faustino es un compañero que conocí en La Agrupación de Bonsáis en La Rioja, a la que pertenezco, igual que a Carmen
Si os gusta todo lo relacionado con los bonsáis, podéis entrar en BONSÁIS EN LA RIOJA, y ver todas las cosas tan interesantes que hacemos en dicha asociación.

sábado, 19 de diciembre de 2015

LA MANSIÓN WINCHESTER Y EL Nº 13


Para finalizar con los Misterios Paranormales de la Mansión Winchester , he elegido esta puerta Nº 13 de Quel, un pueblo de la comarca de Arnedo.

El motivo por el que os he estado hablando de esta singular mansión es debido a que este peculiar número también tiene algo que ver en ella. Hay escaleras con 13 escalones, en el armario de Sarah, tan sólo hay 13 ganchos para colgar la ropa, son 13 los baños construidos en ella. 13 son los hoyos que hay en las coladeras de las regaderas, candelabros para 13 velas y muchas más cosas

También se dice, que su testamento estaba dividido en 13 partes. En honor a todas estas cosas, cada viernes 13 se tocan las campanas 13 veces, a las 13 a.m.

No me gustaría a mí ir a visitar esta casa, ya que se dice de ella que ocurren cosas paranormales, comentan que Sarah podía atravesar las paredes como si fuese un espíritu, hay quién cuenta que se escuchan pasos, portazos, y alguno cuenta que se ha sentido observado al estar en ella.  

UNA 13 DE ELCIEGO - Álava


Me encontré esta puerta nº 13, paseando por el pueblo de La Rioja Alavesa, donde el Marqués de Riscal fundó su bodega. Dicha bodega fue la primera que se creó y dio trabajo a los vecinos de Elciego.

viernes, 18 de diciembre de 2015

DOS TRECES EN CAPARROSO - Navarra


Hoy os dejo dos puertas 13 de Caparroso, pueblo navarro por el que había pasado varias veces, pero nunca había parado y, no hace mucho, al pasar por él decidimos hacerlo y dimos un bonito paseo. Y, callejenado, callejeando, por algunas de sus empinadas calles de su casco antiguo me topé con estas dos treces.  

Y para finalizar os dejo otro de los relatos, que mi amiga Rosario Raro me envió 

EL COTILLEO
Trabajo a gusto aquí pero siempre con el temor de que se enteren. Cada vez que escucho una conversación a media voz o bisbiseando pienso que están hablando de mí, que ya lo saben. Por lo demás, todo bien, mis compañeras son muy agradables, cada una de un país, así aprendo lenguas. A ambos lados de la cinta transportadora nos intercambiamos palabras, ellas me preguntan cómo se dicen algunas cosas en castellano y después me lo dicen en rumano, en árabe y las ecuatorianas se ríen porque allí siempre significa otra cosa y además sexual.
Los jefes nos observan desde la planta de arriba. Sus despachos son como balcones que cuelgan a los lados de la nave. Alguno a veces me mira fijamente y yo me estremezco porque creo que ya lo sabe. Después lo llaman por el móvil y vuelve a entrar en su garita. La planta baja es inmensa, durante todo el día llegan los camiones, solo cambia el color de sus cajas: azul, amarillo o verde, como los semáforos.
Cada mes, cuando cobro me compro una camiseta después de ducharme durante más tiempo del habitual.
No contesto preguntas sobre mí. Me inventé entero un currículum muy breve para que me cogieran. Además no me guardé copia porque lo hice en un cíber y allí se quedó en el escritorio del ordenador por si alguien decide suplantarme. Entonces, como ni sé lo que puse, pues no digo nada para no contradecirme. No sea que estas aprendan español y se lo cuenten a los jefes. En una situación de tanta depredación como esta, nunca se sabe.
Lo que más me gusta de este trabajo, porque lo más sorprendente es que me gusta, es cuando entre los objetos que clasificamos se cuela algo que no tendría que estar ahí. Tenemos un pacto, lo coge la que le pasa más cerca.
Este mes cuando cobre me compraré una colonia. Eso sí, de 20€ no de 200€, que eso sí que sería un disparate.
Además me gusta uno de los chóferes. Calculo el tiempo de su ronda para saber cuándo llega, pero claro, me he prohibido ir más allá, tener ningún tipo de relación, ni de amistad siquiera porque tendría que mentirle y ya empezaríamos mal.
Dicen que a un escritor se le conoce por su papelera, a una sociedad por la basura. Aquí hay de todo, aunque hay que decir que las últimas semanas ya nos llega muy esquilmada. Traen toda menos la orgánica, que dicen, cada día es menos, sobre todo la de los supermercados, por la cantidad de personas que esperan a que cierren para rescatar productos que solo tienen dañado el envase -lo que nosotras clasificamos después- o demasiado inminente su fecha de caducidad. Yo no sé cuánto durará esto, pero seguro que hasta que sepan lo que soy en realidad y me pongan de patitas en la calle, sin explicaciones, ni finiquito ni paro. Aducirán que les engañé y ya está. Los jefes se pondrán como fieras cuando sepan lo de mi MBA, Master in Business Administration. Por si eso fuera poco además de Ciencias Políticas y Sociología, dos años después estudié Económicas. Pero, mira, si no me descubren igual salgo de aquí más políglota aún de lo que entré.

Y CONTINUANDO CON LA MANSIÓN WINCHESTER.........

Paseando por el pueblo de Autol vi muchas puertas, y entre ellas descubrí 3 con la numeración TRECE. Me alegré, ya que llevaba ya un tiempo que no encontraba ninguna.

Pintada de granate 

Enmarcada con cristales



No creáis que me había olvidad de la "Mansión Winchester", la última vez que os hablé de ella, os comentaba que Sarah aconsejada por una médium comenzó esta impresionante obra.

Hoy os voy a hablar de la arquitectura de esta casa. En ella hay 160 cuartos, que incluyen 40 habitaciones, tiene 7 plantas, 476 puertas, 6 cocinas, (ya me dirás tú para qué quería tantas cocinas, con una grande hubiese sido suficiente), 52 tragaluces ,2 vestíbulos, 47 chimeneas, 10.000 ventanas con paneles. ¡Madre mía, yo tengo 18 y estoy hasta los mismísimos de limpiar tanto crista!l. También tiene 2 sótanos 3 elevadores, lámparas de gas que se encendían apretando un botón.

 Pero cosa muy rara, una casa tan grande y tan sólo contaba con una tina de baño, (había baños, que en realidad eran baños falsos) y también en toda la casa tan sólo habían dos espejos. Esto último era porque según Sarah los fantasmas le temen a su propio reflejo.

Como podréis ver una casa fuera de lo normal y muy rara. En ella se pueden encontrar escaleras que no llevan a ninguna parte, puertas pequeñas y puertas grandes, que cuando las abres solo ves paredes o el vacío, y ventanas que están dentro de la casa.

Continuará.......

jueves, 17 de diciembre de 2015

UNA 13 EN MONSANTO PORTUGAL


La puerta de hoy es de Monsanto, pedanía portuguesa de Idanha-a-Nova, que está construida en piedra granítica, y que en todo Portugal es conocida como la aldea más portuguesa.
La foto es de mi amigo Antonio Villarrubia 




miércoles, 16 de diciembre de 2015

DOS PUERTAS 13 DE CALAHORRA - LA RIOJA


Las puertas de hoy son del pueblo más grande y más importante de la Comunidad Autónoma de Calahorra, 


Las dos las descubrí en su casco antiguo, conocido como "La Judería" allí vivió una comunidad judía,  que estaba completamente organizada en todos los aspectos, jurídico, social y religioso y, contó con la aljama más importante de La Rioja. Si queréis saber más sobre esta ciudad pinchar aquí 

CASA NATAL DE RAMÓN CASAS


Mariona Rifá me ha enviado esta puerta con la numeración 13, y en ella me dice, qué casualmente es la puerta de la casa en la que nació Ramón Casas, pintor modernista catalán que fue muy célebre por sus retratos, caricaturas y pinturas de la élite social, económica y política de Barcelona, París y Madrid 
Ramón Casas y Carbó 5 de enero de 1866 - 29 de febrero de 1932  



martes, 15 de diciembre de 2015

UNA 1313 TEXANA - Estados Unidos

Supongo que recordaréis a Mayra Mancebo, mi amiga bloggera que no hace mucho me envió información relacionada con el Nº 13 sobre la casa Winchester.

Cuando nos conocimos, en la red, ella vivía en el Bronx, por aquél entonces alguna vez le pedí una foto de una puerta Nº 13 de aquél singular barrio de Nueva York, pero nunca lo hizo.


No hace mucho se mudó a San Antonio Texas, lógicamente enseguida le pedí una de allí, y tengo que deciros, que esta vez no ha tardado nada en hacerlo. Pero resulta, que allí los números no son como los de aquí, allí la numeración es más alta.


Así que he ganado, ya que me ha enviado estas dos fotos de esta casa tan bonita que se encuentra en su barrio de San Antonio, con la numeración 1313

Continuando con la vida de Sarah Winchester, os comentaré que el motivo por el que ella comenzó las obras en su casa, y que duraron hasta que ella falleció, fue debido a que una médium le dijo que toda su familia estaba bajo una maldición debido a todas las muertes que ocasionaron durante la famosa Conquista del Oeste, los rifles Winchester.

Ella le aconsejo que debía construir una casa, pero que nunca la acabase, así los espíritus no podrían hallar una morada donde vivir.

Continuará..............

PUERTAS 13 DE OLOT - GERONA

Hoy os dejo unas puertas 13 que Mireia V. Delgado me ha enviado de Olot, la capital de la comarca de La Garrocha



Una curiosidad de este pueblo, además de sus típicas patatas de Olot, es que su plaza de toros es la más antigua de Cataluña y la segunda de España, se construyó en el año 1859 



Hubo un tiempo en el que en el  Parque Natural de la Garrocha habían muchos volcanes, que afortunadamente, están extinguidos. Los más visitados son el de Santa Margarita, Groscat y el de Montsacopa, que también es conocido con el nombre de Sant Francesc.
Aunque el más famoso es El Croscat, y es porque su terreno está cortado y en él se pueden ver los estratos geológicos. A sus pies se encuentra el Jardín Botánico que cuenta con una gran cantidad de vegetación natural de la zona. 


Conozco Olot, ya que cuando viví en Barcelona, varias fueron las veces que visité toda esa zona. De estar allí en estas fechas, me acercaría a visitar el hayedo de Jordá. La hermana de una de mis amigas catalanas vive en Olot, y cada vez que ella va a visitarle me cuenta lo bien que se lo pasa, y los paseos en bicicleta que por allí da. Pienso que ahora debe de ser precioso, pues los hayedos estarán cambiando el color de sus hojas.

lunes, 14 de diciembre de 2015

EL SEPULTURERO - María Ángeles Fernandez Giménez

EL SEPULTURERO


María Ángeles Fernández Giménez


 


Algunas puertas nos permiten entrar pero no salir, otras impiden ver lo que hay al otro lado y unas pocas encierran secretos que sería mejor no descubrir.
Sin ser todavía consciente yo acababa de abrir una de ellas, cuando decidí comprar una casa en un pequeño pueblo de montaña y, aunque era un hombre que no se asustaba por nada, intuía que mi futuro hogar escondía un secreto inquietante entre sus muros de piedra.
Todos los días el sepulturero de aquel tranquilo lugar se paraba delante de mi ventana para saludarme, yo le sonreía, y él seguía caminando hasta llegar al cementerio de paredes blancas que se encontraba al final del camino.


Una mañana, a diferencia de otras veces y a pesar del frío que hacía fuera, me hizo un gesto con la cabeza para que saliese al exterior, una vez allí, me lanzó una pregunta.


-¿Quiere usted que yo le cuente lo que ocurrió detrás de su puerta?


-Si por favor me gustaría mucho, muchísimo -le contesté.


Cuando comenzó a hablar, sentí que algo iba a cambiar en mi vida. El me miro, y viendo que yo palidecía, me dijo…


-¡Escuche! No se me desmaye, que todavía no le he contado nada.


Me encendí un cigarro, y una vez sentado, él se animó a proseguir:
-Le puedo contar que, una tarde de verano cuando yo estaba terminando de preparar una de mis tumbas y, el silencio era tan profundo que no se escuchaba nada más, el grito de una mujer y el llanto de un niño atravesaron los muros de esta casa. Yo vine hacia aquí lo más rápido que pude, y lo que encontré me sobrecogió. ¿Usted ha visto alguna vez la muerte de cerca?. Yo sí, y a pesar de eso no puedo olvidar la expresión de aquella madre, a la que yo encontré ya sin vida sobre un gran charco de sangre, apretando entre la mano la fotografía de su hijo. A un lado, justo donde se encuentra usted ahora, una cuna se mecía, pero en ella no había ningún niño. Había desaparecido.
Todos los vecinos colaboraron en su búsqueda, pero nadie consiguió encontrarlo. Los años fueron pasando, y una mañana mientras yo cuidaba de las almas del camposanto, vi como sobre la tumba de la mujer de la que le estoy hablando, un hombre depositó flores.
Hasta entonces, solo yo había cuidado de esa pequeña porción de tierra en la que ella descansaba, y por esa razón la visita de aquel desconocido me desconcertó. Cuando se encaminó hacia la salida me miró, situación que yo aproveche para comenzar a lanzarle unas cuantas preguntas.


-Señor, dígame ¿Conocía usted a esa mujer?


-No, pero gracias a ella y a su desdicha soy muy feliz, porque he tenido la oportunidad


de criar y educar a su hijo. Yo le adopté poco después de que la policía resolviera el caso del asesinato de su madre.


Un policía amigo mío me contó, que su propio marido, después de haberse bebido varias botellas de vino, la había matado a golpes y que en su huida se llevo con él al niño. Dos días después fue encarcelado y hace unos meses murió envuelto en su propia locura.
-Yo me despedí de aquel hombre, y guardé en mi mente palabra a palabra, todo lo que él me había contado -dijo el sepulturero.


Hoy se lo estoy contando a usted porque en realidad es también la historia de su vida.
Entonces el sepulturero se dio la vuelta y mientras dejaba caer la fotografía de un bebé  sobre mi mesa, me dijo que el niño de aquella historia era yo.

A partir de entonces y pasado un tiempo, el suficiente para conseguir asimilarlo, conseguí resolver muchas de las dudas que yo había tenido siempre en mi vida. Y por fin tuve un lugar para rezarle a mi madre


 Bien podría ser esta puerta nº 13 situada en Lumbreras, un pueblo de montaña, en la que María Ángeles se inspiró para contarnos el relato que tuvo que hacer como trabajo en Sanscliche el curso de escritura creativa on-line.

domingo, 13 de diciembre de 2015

DOS PUERTAS 13 Y UN GRAN RELATO DE PURA SIMÓN - GLORIA

GLORIA


Pura Simón
Aquella noche Gloria la pasó abrazada a su chiquitín. Al niño empezaban a asomarle unos diminutos dientecillos en las sonrosadas encías y de vez en cuando emitía unos débiles quejidos como si, conocedor de la triste situación, no quisiera preocupar demasiado a su madre. Gloria dejaba correr por sus mejillas lágrimas de sangre que se colaban por la comisura de la boquita del pequeño y que parecían mitigar las molestias ocasionadas por los incipientes dientes de leche.

Las campanadas provenientes del reloj de la iglesia le iban avisando del tiempo que le restaba para coger el correo que la llevaría a una gran ciudad desconocida, en busca del modo de poder salir adelante ella y su hijo. A ver, si no, qué iba a hacer en el pueblo con el marido en la cárcel y una criaturita a su cargo. La decisión no había sido fácil, pero ahora ya no había marcha atrás. Otros convecinos, Tomás y María, hacía unos meses que habían seguido similar periplo con el mismo objetivo: buscar una manera de subsistir; con la fortuna de haber encontrado una portería que regentar. Y ahora habían tenido la atención de proporcionarle en el mismo edificio una casa muy buena donde servir. Incluso, con un poco de suerte, cuando su Rafael quedara libre podría encontrar también un empleo en la ciudad (porque a trabajador no había quien le ganara a su Rafael) e instalarse allí todos juntos, como Tomás y María. Para Felisín siempre habría más oportunidades que en el pueblo para labrarse un porvenir.

Así, mientras las agujas del reloj iban corriendo y marcando las últimas horas, Gloria se iba convenciendo de que aquella determinación era la más aparente, aunque para ello tuviera que separarse de lo más preciado. De cualquier modo, siempre había que dar gracias a Dios, ya que su tesoro quedaba a buen recaudo; su suegra, Juana, se haría cargo de él como si fuera su propio hijo, y además a su pequeñín no había de faltarle de nada con lo que ella les mandaría desde Barcelona.

Antes de que sonara el despertador, programado para levantarse a las seis de la mañana, Gloria lo apagó para no quebrantar el sueño de su niño, y lentamente procedió a vestirse y a meter sus últimas cosas en la pequeña maleta de cartón parduzca. Por fin, se enfundó su raído chaquetón de lana gris (las mañanas de octubre ya empezaban a ser algo frías en el pueblo) y se dispuso a marchar, no sin antes dar un último beso a su hijo, que ahora parecía yacer plácidamente en su cunita.

Gloria nunca antes había salido del pueblo, exceptuando las veces que se acercó a la ciudad para comprar en casa Elipe hilos y telas cuando bordaba el ajuar para casarse y donde luego compraría su vestido de novia. Ella sabía que el viaje era largo y que hasta bien entrada la noche no llegaría a su destino. Menos mal que sus paisanos porteros estarían esperándola en la estación a su llegada. Gloria miraba a través de la ventanilla sin ver, porque sus pensamientos no la acompañaban en el trayecto, sino que más bien se dirigían en sentido contrario. Apenas se llevó bocado a la boca durante todo el día, y eso que Juana la había pertrechado con un buen trozo de pan y unas longanizas procedentes de la última conserva. Varias fueron las paradas que hizo el conductor, tanto para recoger pasajeros o mercancías como para descansar, pero Gloria optó siempre por permanecer en el autobús; temía descuidarse y quedarse en tierra.

Era más de media noche cuando Gloria, rendida por el sueño, se sobresaltó al oír la voz del chófer anunciando la llegada a Barcelona. Apenas le dio tiempo a ubicarse mentalmente cuando desde la dársena ya la saludaban Tomás y María. Aquella primera noche la pasaría con ellos en la portería, pues no eran horas para molestar a los señores que próximamente se convertirían en sus amos. Y además, así podría escuchar los consejos de sus amigos ante su primer empleo. Gloria pensó que cada uno le había de hacer provecho, porque para una muchacha como ella, sin experiencia y lejos de casa, todas las recomendaciones eran pocas. Lo más importante era ocultar su estado civil, le habían recalcado insistentemente. Debía pasar por una moza soltera y, obviamente, sin hijos. Si los señores se enteraran de que su marido estaba en la cárcel, y de que era de ideas contrarias a las de ellos, sería puesta de patitas en la calle de inmediato. Gloria atendió cada indicación con sumo interés para así actuar al pie de la letra, mientras saboreaba por primera vez en su vida un plato delicioso: macarrones. Aquella noche, debido al largo viaje y a las horas que llevaba sin pegar ojo, la chica cayó vencida por el sueño.



A la mañana siguiente, al llamar al timbre del número trece de la que iba a ser su nueva casa, un escalofrío recorrió todo su cuerpo. Abrió la puerta una mujer de unos cuarenta años, también al servicio de la casa, y la sonrisa con la que la recibió le dio confianza. Consuelo, que así se llamaba la criada, le hizo pasar al pequeño cuarto con dos camitas que iban a compartir, donde Gloria acomodó enseguida sus pocas pertenencias y donde le esperaba el uniforme que debía lucir, y que a ella le pareció muy elegante.

El interminable trabajo de la casa y la compañía de Consuelo, además del trato con Tomás y María, ayudarían a que Gloria llevara con más o menos placidez su estancia en aquel lugar. Pero, por las noches, cuando se arrebujaba entre las sábanas, sus pensamientos viajaban hasta su pueblo, y una inmensa amargura se apoderaba de ella al recordar a su hijito. El día que recibía unas letras escritas por una prima, al dictado de Juana, con noticias de Felisín: que ya mascullaba alguna palabra o que ya comía pan y chicha, o cualquier otro adelanto del chiquillo, dormía toda la noche aferrada a la carta como el que se agarra a un clavo ardiendo. Lo peor era tener que mantener en secreto aquello que guardaba en su corazón, ya que no se atrevía a sincerarse ni siquiera con su compañera Consuelo.

Y así iban transcurriendo las jornadas, la de hoy igual a la de ayer, y la de mañana semejante a la de hoy, trabajando de sol a sol, cuidando a unos niños que no eran los suyos y soñando con el día que pudiera reencontrarse con sus dos amores. Los jueves por la tarde, las dos doncellas libraban y aprovechaban para ir a comprarse al Sepu o a Galerías algún caprichito: unas medias de cristal o un pañuelo de bolsillo; darse un garbeo por las Ramblas de las Flores, o incluso asomarse a ver el mar bañado por el sol, cuyo vaivén a Gloria le recordaba los llanos campos de dorados trigales mecidos por el viento de su tierra.

Los señores eran de misa y rosario diarios, y aunque el trato hacia las sirvientas era cordial, las distancias marcadas por unos con las otras propiciaban una relación fría. Gloria se cuidaba mucho de no ocasionar motivos de disgusto y de complacer por entero a su señora en sus quehaceres domésticos. Cada día, antes de servir el chocolate caliente de media tarde, Gloria y Consuelo eran congregadas por los señores en el saloncito para, todos juntos, rezar el rosario. No era extraño teniendo en cuenta el fervor y la devoción religiosa de los Benlliure. La señora Anita, como mandaba la tradición familiar, era camarera de la Virgen de la Merced, y el señor Anselmo, Caballero de la Santa Cruz. Ése era el momento en que Gloria, aunque fuera para adentro, pedía y rezaba, misterio tras misterio, por su Rafael y su Felisín del alma.

Las noticias que recibía de éstos cada vez eran más espaciadas en el tiempo. En catorce meses, que eran los que Gloria llevaba ya entre aquellas paredes, apenas había recibido tres o cuatro cartas;  la última había sido para San Juan, y ya estaban cerca de Todos los Santos. Por eso, el día que Consuelo le anunció que había una nueva misiva para ella procedente del pueblo y remitida por su prima Balbina, Gloria brincó de alegría. Pero aquella no sería la carta que hubiera deseado recibir, lo supo desde el momento en que vio el sobre ribeteado de negro. Aquello era el preludio de algo que ella nunca habría querido leer. Y así fue, la desgracia se había vuelto a cebar con Gloria. Sus manos, temblorosas, rasgaron el papel y, al leer el contenido, emitió un terrible grito ahogado, desplomándose a continuación desgarradoramente sobre las frías losas del suelo. Hacía un mes que habían enterrado a su Felisín. En ocho días una neumonía se había llevado al hijo de sus entrañas y ella no estaba a su lado. El hijo de sus desvelos se había ido. Le habían arrancado de cuajo lo que ella más quería del mundo.

Consuelo cogió la carta y la leyó. El gran secreto de Gloria quedaba al descubierto, pero de qué manera Dios mío, de qué terrible manera. Consuelo la ayudó a meterse en la cama y, haciendo honor a su nombre, permaneció alentándola toda la noche. A la mañana siguiente, Gloria amaneció con los ojos tan hinchados como si hubiera metido la cara en un avispero. Su fiel compañera preparó un ungüento con manzanilla y se lo aplicó para rebajar la hinchazón. A pesar de la inmensa pena, Gloria sacó fuerzas de flaqueza, se vistió el uniforme como cada día y se dispuso a meterse en la cocina para preparar el desayuno a los señores. Sabía que el silencio debía continuar, que no podía desmoronarse delante de los amos, que debía guardar la compostura si quería mantener también su trabajo.

Y así fue pasando los días, tragándose las lágrimas por el día y llorando hasta reventar, rota de dolor, acurrucada bajo las sábanas por la noche. A pesar de la insistencia de Consuelo, en su empeño por animarla, ningún jueves más Gloria saldría a pasear por las Ramblas, ni volvería nunca a comprarse unas medias. Ni siquiera volvería a oírse su voz en los rezos del rosario diario.

Gloria sólo volvería a sonreír, aunque amargamente, el día que recibió la noticia de que Rafael había salido de la cárcel. Fue entonces cuando Consuelo empezó a fingir ante los señores anunciando que Gloria tenía un pretendiente en el pueblo, un buen muchacho que le pedía relaciones y que deseaba verla aquel año para las fiestas de la Asunción, en agosto. Los señores dieron permiso a Gloria para hacer el viaje. Recogió sus pocos bienes, incluidas dos batas que había teñido de negro, sabiendo que éste sería un viaje sin retorno, que ahora su sitio estaba junto a su marido y junto a la memoria de su ángel





Dos trece en el pueblo de Ventrosa

sábado, 12 de diciembre de 2015

PUERTAS 13 DE BRIONES, Y UNA ANÉCDOTA SOBRE LA URALITA

Techado de Uralita


Las placas de cemento y amianto, comúnmente llamadas "de uralita" por ser la marca de la que era su principal fabricante, contienen fibra de amianto. No la admite ningún punto limpio. Está considerada material tóxico. Es inocua cuándo está entera, pero es peligrosa si puede soltar polvo. Está prohibida en Europa y hay reclamaciones de prohibirla a nivel mundial.

Todavía hoy en día, hay miles de cubiertas de uralita en todo tipo de edificios, públicos y privados. A la hora de los problemas, nadie se hace cargo. Uno tiene que pagar miles de euros si quiere hacer las cosas bien o actuar clandestinamente, arriesgarse a una sanción de miles de euros si le pillan y confiar que la uralita abandonada la retirará alguien autorizado o alguien que quiere aprovecharla.

La placas con amianto están prohibidas desde 2002. Fuente: Consejo General de la Arquitectura Técnica de España.



Casona hidalga con el Nº 13 y construida con sillares. Ahora convertida en tienda de comestibles, donde los brioneros, pueden encontrar los productos de la tierra.
Cómo podéis ver en Briones si qué puede encontrar casas con el Nº 13 


Hasta las había duplicadas.