martes, 12 de enero de 2016

PUERTAS TRECE DE LORCA - ANTES DEL TERREMOTO

Para mí Lorca era una ciudad completamente desconocida, hasta que mi amiga Carmen Guinea, artista artesana riojana, que va recorriendo las Ferias de artesanos y los Mercados Medievales de gran parte de los pueblos de nuestra península, me dijo que se iba a Lorca.

 Durante los días de Semana Santa en Lorca se organiza un mercadillo, y allí que ella se marchó, ya había estado allí con anterioridad, pues según me contaba, Lorca para ella tenía un encanto especial, no sólo por la ciudad y sus monumentos, si no también por sus gentes.

A su regreso me estuvo contando lo bien que se lo había pasado, me habló del colorido de las procesiones, del lugar en donde su Stand había estado ubicado. Me dijo que las ventas no estuvieron como a ella le hubiese gustado, pero por el hecho de haber estado en Lorca, ya fue suficiente. Hasta en su blog, hizo una entrada sobre la Semana Santa Lorquina.

La pena es que tiempo después, todos con terror escuchamos y vimos imágenes del terremoto que asoló Lorca. Hoy os muestro unas puertas 13 que ese día Carmen fotografió para mi blog



Esta es una de ellas


Carmen me decía que posiblemente no estén en muy buenas condiciones ya que sus situaciones eran muy cercanas a la iglesia de Santiago, una de las más dañadas por el terremoto y que muchos de los españoles pudimos ver en directo cuando su campanario colapsó  

Espero que no hayan quedado como un recuerdo para la retina en estas dos fotos, y que cuando Carmen vuelva en un futuro no muy lejano a otra feria, las pueda volver a ver.

Queriendo ser un poco optimista, me gustaría que dicho número que muchos temen, en este caso les haya dado suerte y estén en pie.

Nunca me hubiese podido imaginar que en España pudiese suceder algo semejante, y además llevándose la vida de nueve personas.

Sé por experiencia lo que es que la tierra se te mueva bajo tus pies, que tu casa se balancee de un lado a otro y que no puedas hacer nada.

Durante nueve años he vivido en Lima, y podría aseguraros que durante todos los días que estuve allí, ninguno dejé  de temer que en cualquier momento la tierra podría darme un susto, cualquier sonido anormal, como el paso de un gran camión nos hacía sobresaltar. Para deciros que recuerdo perfectamente el primer temblor  que sentí. Fue la mañana del 9 de febrero del 1995, me encontraba en casa con mis dos hijos, estábamos en plenas vacaciones de verano, yo estaba barriendo, y de repente escuchamos un sonido que venía desde la lejanía hacia nuestra casa. Mi hijo mayor comenzó a decir "temblor, temblor, temblor" corriendo nos dirigimos a la calle, pero mi otro hijo David, comenzó a buscar y llamar a Mendy nuestro perro. Recuerdo que le chillé y le dije "Deja a Mendy" lo agarré y los tres comenzamos a bajar a la calle. En ese momento el sonido llegó a nuestra casa y un estallido hizo que todo retumbase y temblase, la barandilla de hierro se movía de un lado a otro, ya en la calle y sin soltar la escoba de mis manos,  allí nos quedamos sin saber qué hacer y muertos de miedo.

Recuerdo que con el tiempo mi vecina María Esther, siempre que se hablaba de otro temblor, se reía cuando me recordaba ese día con la escoba en la mano, ya que no la solté en todo el tiempo que estuve en la calle. También mi hijo me estuvo reprochando durante mucho tiempo el que no le hubiese dejado buscar a Mendy, pero aunque él era nuestra mascota y le queríamos mucho, en ese momento, pensé que nosotros eramos más importantes

Afortunadamente, a pesar de que era una zona sísmica, y que hubieron muchos más como el de ese día, e incluso peores en duración y grados, tuve la suerte de no encontrarme con ninguno similar como el que esta semana ha sucedido en Lorca, me refiero en destrucción.

Igual es que los edificios allí están mejor preparados, y la gente está  también más preparada e informada en lo que se debe hacer en caso de un sismo. La primera vez, salí corriendo a la calle, pero las siguientes me quedaba en casa bajo el marco de una puerta y en una zona que nos aconsejaron como la más segura de la casa.


1 comentario:

  1. Tremendo relato, son cosas de la tierra pero que a mi no me gustaría vivir.

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